Destacadas En la opinión de

A un año de la LIX legislatura local: balances| En la opinión de …

Carlos Rodrigo López González

Hace poco más de un año, el 1°de octubre del año pasado para ser exactos, se conformó la
quincuagésima novena legislatura local, la cual a primera vista impresionó por dos cuestiones: en
la historia de Colima, es la primera en contar con más integrantes del sexo femenino y además,
una legislatura que tiene mayoría de un partido de oposición –Morena-, bueno, lo era hasta que
López y su clan de la 4T llegó a Palacio Nacional.
A ver, es preciso aclarar que estas personas que ahora llamamos diputados no llegaron a las
curules por su linda carita, sino porque su estandarte era la Cuarta Transformación y por supuesto,
López Obrador, sabiendo que esa forma de hacer campaña era el ancla para ganar los distritos,
distritos donde nadie los conocía. La marca “Juntos Haremos Historia” (JHH) tenía potencial y
mucha aceptación entre el electorado, esto gracias al hartazgo generalizado de los partidos
“tradicionales” y personajes de la política colimense que en incontables veces han decepcionado a
sus representados, pero también, porque la izquierda supo jugar con ese panorama tan desolador
con “esperanza”.
Regresando a la actualidad, creo que para realizar un análisis coherente sobre el trabajo del poder
legislativo local se puede partir de la frase: “lo bueno, lo malo y lo feo”, y así lo haremos.
Lo bueno
Primeramente, que en el congreso existan más diputadas es una buena señal, pues se aseguran
visiones más íntegras, en las que se generan más perspectivas y atienden mejor las problemáticas
sociales que requieren ser resueltas a través de mejoras en las leyes y la creación de otras. Un
ejemplo perfecto a lo que me refiero es la tipificación del acoso sexual callejero, el cual puede ser
castigado con hasta 24 horas de cárcel, tras la aprobación por unanimidad del Congreso local de la
reforma y adición a la Ley para Regular la Convivencia Civil en el Estado de Colima y sus
Municipios. Y justamente, una legisladora y única representante de Movimiento Ciudadano en el
Congreso local -Remedios Olivera Orozco-, puso especial atención al sentir de miles de mujeres y
actuó en consecuencia.
Por otro lado, este año también puede ser aplaudido desde la óptica ambiental, ya que en julio se
pusieron abusados y por unanimidad se reformó la Ley de Residuos Sólidos del Estado de Colima
en la que se prohíbe el uso de plásticos de un solo uso, incluyendo el unicel, esto en aras de
disminuir la contaminación a gran escala y apostando a la reutilización de otros productos mucho
más duraderos.
Y, por último, algo loable es el nivel de cuestionamientos que cada una de las bancadas realiza
hacia sus mismos compañeros, presidentes municipales, funcionarios del gabinete estatal y al
propio Nacho Peralta, en virtud de pedir respuestas y exigir resultados que beneficien
tangiblemente a la población colimense, aunque estos ejercicios –comparecencias-, entre otros,
han perdido su sentido original para ser una buena excusa para atacar, descalificar y desacreditar
a quienes no pertenecen a los filas morenistas, no porque realmente les interese el desempeño de
cada representante al que citan. No obstante, la herramienta de evaluar a otros servidores es una
excelente vía de mejora continua y supervisión.

Lo malo
Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que esta legislatura ha sido una de las que más han
decepcionado en la historia moderna del estado, ya que las expectativas eran altas sobre el
desempeño de los nuevos legisladores, pero con el paso del tiempo y de sus acciones, más de uno
se ha de haber cuestionado seriamente el haber votado por él o ella. Varias situaciones, decisiones
y expresiones han dado la nota por parte del Congreso, pero no por buenas o trascendentes, sino
por vulgares, incoherentes, inexpertas y perjudiciales para el desarrollo de la política con base
consensos, para la política de acuerdos.
Y es que la primera cuestión en contra es la fragmentación del bloque mayoritario de las demás
fracciones parlamentarias, utilizando una visión parcial, interesada y poco productiva para el
desarrollo de los trabajos de este poder. Esto obedece a que su coordinador es un mero títere que
sigue instrucciones sin razonamiento alguno de quienes pretenden adueñarse del recinto, peor
aún, obliga a sus compañeros morenistas a dejar de pesar y empezar a obedecer, porque ya vimos
que si no se hace lo que este “diputado” quiere, hasta es capaz de ejercer violencia política en
razón de género. Mejor que eche ojito, hay unos legisladores que están muy cerca de “los
enemigos”, a esos debería avocar su entusiasmo.
Y hablando de cercanías e intereses personales, debo mencionar la inestabilidad como otro factor
negativo. Primero ganan por los colores, pero luego dicen no pertenecer al partido, les echan una
chuleta y cambian de bando, luego no les gusta y mejor se hacen “independientes”, luego
regresan a con la cola entre las patas a donde estaban en un principio y así hasta cuando el interés
se encuentre en otro partido. El mejor ejemplo de la chapulineada es Miguel Ángel Sánchez
Verduzco, tan sólo con decirles que, de coordinador de la bancada de Morena, ahora lo es, pero
del Partido Verde. Ni hablar… Otro caso muy chistoso el de “El gato”, Luis Fernando Escamilla,
quien del PT se declaró independiente, pero luego se sintió solito cuando lo dejaron dos diputadas
que regresaron a Morena y le gustó el Verde como nueva casa, y ahí anda. Me quedo corto con
estos brincos, pues en total han sido quince movimientos.
Lo feo
Muchas cuestiones se podrían mencionar en este rubro, pero agilizando, puedo mencionar la falta
de experiencia –muchos ni sabían qué era legislar-, pues a pregunta expresa, principalmente los de
la alianza JHH decían que trabajarían para que hubiera más obra, que los servicios públicos fueran
de calidad y que hubiera más empleo. Así, de ese nivel.
Además, otra peculiaridad de la gran mayoría de las y los diputados es la falta de compromiso a su
palabra y la traición a la confianza depositada por el electorado, pues como ejemplos, basta decir
que un parlanchín dijo que se bajaría el sueldo, y doce meses después aún no vemos claro. A su
defensa, dice donar 10,500 pesos a distintas asociaciones o causas, pero eso no fue lo que
prometió en campaña. Por otro lado, la traición deviene cuando en una tarea que no debiera
representar dificultades, resulta en todo un caos como en la designación del titular de la Comisión
de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), pues gracias a las pretensiones personales
intentaron poner a alguien que no cumple con el perfil de ombudsman y no les salió la jugada.
Clara muestra de la inoperancia de quienes ocupan las curules y burda manifestación sobre las

intenciones que tienen al realizar su trabajo, que debiera responder únicamente a los intereses del
pueblo.
Faltan dos años más para poder rendir un análisis total sobre el desempeño de la LIX legislatura,
así que estaremos pendientes de cómo actúan dentro y fuera del recinto. Que no se les olvide
para qué fueron electos y qué es lo que esperan por quienes los eligieron, y por supuesto, por
quienes no. A trabajar.

¡Comparte nuestras noticias!
error0

error

¡Comparte nuestras noticias!